La Iglesia nos enseña
que nuestros esfuerzos en pro de la vida deben comenzar con la oración.
Las conversiones milagrosas, como la del Dr. Bernard Nathanson,
son motivo de gran alegría. HLI ha tenido la bendición
de ser testigo de estas conversiones en todo el mundo. Los abortistas
que se han convertido y se han unido a nosotros, han llegado a ser
poderosos aliados en la defensa de la vida humana inocente.
Como cristianos, tenemos
el deber de orar por aquellos que se encuentran atrapados en la
“cultura” de la muerte. Por favor, únase a nosotros
para rogarle a Dios que toque los corazones de más abortistas,
por medio de la Oración a San Miguel Arcángel.
Atentamente en Cristo,
Padre Thomas J. Euteneuer